Archive for the ‘Paseando’ Category

Cala Montgó y Sant Martí d’Empuries (L’escala)

Tuesday, June 12th, 2007

Este fin de semana hemos vuelto a ese paraiso en pleno Empordà que es L’escala. Un entorno maravilloso, rico, natural y cultural, no demasiado masificado, de aguas cristalinas y playas que enamoran, de ruinas griegas, romanas y medievales al alcance de la mano, de pasados empáticos con Dalí y Lorca.

Allí, como siempre, fué ella quien me descubrió dos lugares: Sant Martí d’Empuries, una pequeñísima villa junto al mar que puede incluso llegar a pasar inadvertida (increible, pero así es), cuna del Capitán Trueno (Victor Mora). Está formada sólo por tres o cuatro calles peatonales que conservan el trazado medieval sin alteraciones, casas restauradas con más de 400 años de antigüedad, y una iglesia fortificada a espaldas del mar. Nada más. Con las playas a sus pies, y las ruinas de Empuriès a su vera. Es tranquilidad personificada para perderse del mundo.

El otro lugar que disfrutamos fue Cala Montgó, justo en dirección opuesta a Sant Martí. Una cala inmensa, preciosa, con arena finísima (díficil en la Costa Brava), y en gran parte sin construir. Esto último sorprende por el entorno, pero es una suerte ver el perfil de la costa sin una casa que ensucie el paisaje. Invita a adentrarte buscando calas perdidas, algo que haremos pues nos han confirmado que existen y son accesibles.

El acceso a Cala Montgó se hace por la parte construida, extensión de Riells y L’escala, y desarrollada alrededor de un gran camping recomendable por instalaciones y ubicación. Es una urbanización al uso, lleno de torres copadas de franceses, belgas, holandeses y alemanes que descubrieron este rincón paradisiaco hace unos 25 años. Y eso, más que para mal, es inevitable. Conserva sin embargo ese aura de lugar de vacaciones tranquilo que recuerdo de cuando era pequeño. Nada de entornos habituales en el Levante como Benidorm, Cullera, Gandía, o más cercanos, como Salou (lo siento, me impactó). Por suerte aquí no hay grandes hoteles, ni construcciones mastodónticas. Sólo casas, chalets y alguna hilera de apartamentos de poca altura.

La Cala es también un gran fondeadero, por lo que en verano está llena de embarcaciones que aprovechan el entorno para disfrutar. Un entorno que, como en toda la Costa Brava, y sobre todo en esta zona (siendo su máximo exponente las Islas Medas), es extremadamente rico en vida marina y por lo tanto ideal para la práctica del snorkel y el submarinismo.

Un pequeño paraiso que me ha impactado y al que seguro volveremos a menudo este verano.

Cala Montgó:
Cala Montgo

Album con Sant Martí d’Empuries:
Turistetes

Y con Cala Montgó:
El color tropical del mar en Cala Mongó

DOM

Wednesday, November 30th, 2005

Reconozco que las tiendas de diseño me pirran… Esa mezcla de cosas bellas, útiles (la mayoría de las veces, obligado si literalmente es de ‘diseño’), tendencias, música, decoración y ambiente cool, precios astronómicos y mercancías nada vistas, reconozco que me pueden. Por mucho que luego tengan gran parte de escaparate para hacerte sentir a la última y, por lo tanto, incitarte a la compra.
Hace poco descubrí una tienda de este tipo que combina una muy buena selección de artículos, además de un ambiente y decoración muy chulos, con unos precios aceptables la mayoría de las veces: el DOM. Está situada en el Gòtic y forma tandem con otra tienda del Passeig de Gracia, quizás más conocida pero personalmente con menos encanto.
La que nos ocupa nace dentro de la vorágine de nuevos comercios de este tipo que están emergiendo en la zona. Está en carrer Avinyó,7, calle por la que, en cuanto a tiendas de decoración y tendencias se refiere, es un placer pasear. Dentro, objetos de decoración de interiores, variedad de sillones maravillosos (sí, es cierto, hay uno que me tiene enamorado), libros, objetos de tendencias, papel para empapelar de lo más cool, ropa, música, regalos…
Los precios como decía son aceptables, aunque van en función de la exclusividad de lo vendido. Una tienda muy agradable de visitar, sobre todo si quieres dar un nuevo aire a tu casa, o no sucumbir ante la perspectiva de hacer un regalo original.

ACTUALIZADO Enero 2007: Desgraciadamente, no ha sobrevivido y lo han cerrado…

DOM

MERCAT DEL BORN

Monday, June 20th, 2005

En el Born siempre me había llamado mucho la atención su Mercado, en una pseudo-relación de atracción un tanto esquiva. Estuve a punto, aunque nunca pude, de disfrutarlo como lugar de celebración del Salón del Cómic, pero el año que fui por primera vez se trasladó a la cercana Estació de França. A pesar de ello, en su proximidad cada vez que iba a Barcelona, su imponente alzado me reclamaba una atención, he de confesar que un poco dispersa, pero que logró imprimir su presencia en mi subsconciente.

Por eso la noticia en el 2002 de que se habían encontrado importantes ruinas en su subsuelo me llenó de interés. En la zona que ocupa actualmente el Mercat del Born se asentaba en la edad media La Ribera, la zona oriental de la ciudad de Barcelona. En la Guerra de Secesión de los Carlistas contra los Borbones, Barcelona cae finalmente el 11 de Septiembre de 1714. La zona se derriba por completo, más de 1000 edificios, el 17 % de la ciudad, para construir La Ciutadella. Posteriormente, esta fortificación se vuelve a derribar para dedicar la zona a parques y paseos, fundándose en una reorganización posterior el Mercat del Born, en 1878, logrando éste un status superior incluso al de la Boquería y alzándose como mercado central de la ciudad. Hasta los años 70, en el que se queda pequeño, y tras una leve restauración, se dedica en los 80 como lugar de exposiciones.

Durante casi todo los 90 permanece cerrado, en espera de la decisión sobre su futuro uso. Se baraja su utilización por la Universitat Pompeu Fabra, o incluso como tienda FNAC. Finalmente se decide fundar en él la Biblioteca Provincial a finales de los 90. La sorpresa viene cuando se descubren importantes hallazgos arqueológicos en el subsuelo al preparar la construcción: los de la ciudad destruida en 1714, increiblemente bien conservados. Se abre entonces un acalorado debate social y político sobre la construcción de la biblioteca y el destino del hallazgo.

Todo ello ha terminado felizmente este Mayo, cuando se ha anunciado la creación de la Ciutat del Born, o lo que es lo mísmo, el único edificio que alberga una ciudad. En la remodelación irán unidas tres vertientes temporales: la de la edad media, en un complejo destinado a la exposición, recorrido y explicación de las ruinas. La de finales del XIX, en la propia cubierta original del mercado. Y la actual, en un edificio contiguo con los dotamientos que será sede de actos y exposiciones. La Biblioteca Provincial irá finalmente sobre un edificio a construir junto a la Estació de França.

Lo mejor es que desde el año pasado se pueden visitar, a través de una pasarela, los restos encontrados. Es espectacular, como viajar en el tiempo. Puedes admirar la antigua disposición de las calles, el interior de los edificios, los hornos, en cierta manera te sumerges en el modo de vida de los ciudadanos de la época. Sobrecoge a su vez por su extensión y por el lugar que lo alberga.

Esta pasarela visitable estará abierta hasta Septiembre, momento que el Mercat se cerrará para la construcción de la Ciutat. Y aunque probablemente después, en 2007, la visita sea más cómoda, no tendrá seguro el caracter cercano y directo de la actualidad. Buen momento para visitar.

Interior del Mercat del Born
Fotografía Copyright UPC.

VINÇON

Monday, June 13th, 2005

Hace unos días leía en El Periódico que el Passeig de Gràcia eran los Campos Elíseos de Barcelona. Estoy bastante de acuerdo, pero personalmente la vía barcelonesa me parece más cercana, bulliciosa y terrenal que la parisina, por muchos comercios de alta costura que tengan en común. Aunque no puedo negar que el “caracter” se asemeja en cierta manera.

Una de las personalidades del Passeig de Gràcia que más me llama la atención es la del diseño. En el sentido arquitectónico, culminadas con La Pedrera y la Casa Batlló de Gaudi, contagiando modernismo como movimiento y en el sentido estricto de la palabra, a toda la ciudad. Dentro de este carácter proclive al arte y al diseño, el establecimiento que sobresale del resto es Vinçon.

Es curioso comprobar como cuando se hacen las típicas entrevistas tipo test a personajes ilustres de la ciudad, y se pregunta por una “tienda”, muchísima gente responde lo mismo: Vinçon. Situada en la parte alta del Passeig, casi pegada a la Pedrera, lleva allí desde 1941. Su origen es en 1934, fundada por Hugo Vinçon y dedicada a la importación de cerámica checoslovaca. En los 40 amplia su oferta y pasa a denominarse Regalos Hugo Vinçon.

En la actualidad encontramos allí todo tipo de objetos cuyo común denominador es el elevado índice de Diseño en su concepción. Desde menaje del hogar a iluminación, desde objetos de oficina hasta muebles de baño. Con el tiempo ha ido creciendo, ocupando en la actualidad casi por completo la manzana interior donde se aloja (no así La Pedrera). Los precios, no lo voy a negar, son altos, en ocasiones demasiado. Quizás justificados por el entorno y la cuidada selección de la que siempre hace gala, hay artículos que podemos encontrar más baratos. Eso sí, la decoración interior de Vinçon hace honor a lo que vende y es habitual que siempre nos sorprenda con algo.

Probablemente su mayor mérito sea el concentrar en un único comercio tantos y tantos productos de diseño, de todo tipo. Uno se puede llegar a perder allí, y lo que es peor, perder el contenido de la cuenta corriente. Lo que no quita que produzca placer visual recorrerla y, por qué no decirlo, cierta ensoñación.

Una sala de exposiciones, la entidad que posee el diseño de las bolsas de compra (cambia cada año y temporada) , la sección de Proyectos, la de artículos de dormitorio con el sugerente nombre de Tincçon (juego de palabras que significa “tengo sueño”), o los escaparates, siempre a la vanguardia y muestra de arte en la calle, son sólo algunas razones más para visitar la, para muchos, mejor tienda de Barcelona.

Vinçon en el Passeig de Gràcia
Copyright Vinçon

PLAÇA DEL REI

Wednesday, June 8th, 2005

Podemos dar gracias de la temperatura que hace en Barcelona. La primavera ha estallado, pero no sufrimos los ardores que hacen estragos más al sur. Las tardes se han alargado e invitan a la actividad, y hasta los lugares más evidentes se tornan en especiales bajo esta luz del final del día.

Hace muy poco pudimos disfrutar de un rato maravilloso en la Plaça del Rei (no confundir con la Plaça Reial). La descubrí cuando ya la conocía, porque una especie de sentimiento “snob” motivado por la afluencia masiva de turistas había hecho que nunca le prestara demasiada atención. Gran error. Motivados por “vislumbrar” los restos romanos del Museu d´Història de la Ciutat, al que haremos una próxima visita, y situado justo al lado, nos dejamos seducir por la quietud y la piedra de la plaça.

Cuando estamos en la Plaça del Rei podemos decir que nos encontramos en el punto de origen de la ciudad, el lugar desde el que creció hasta convertirse en la actual Barcelona. En su emplazamiento están los restos romanos del año 15 antes de Cristo de lo que fue la COLONIA IULIA AUGUSTA FAVENTIA PATERNA BARCINO, la villa de Barcino, de excasos 1000 habitantes, aunque se han encontrado trazas allí mismo de la población celtíbera anterior.

La plaza es de caracter cerrado, con sólo dos accesos, y está formada por el Palau Reial Major, con la capella de Santa Agata, el Tinell, el Mirador del Rei Martí, auténtico rascacielos de su época (siglo XVI), la casa Padellàs y el Palau de Lloctinent. Siendo casi todo el conjunto de caracter gótico, lo que más impresiona es la Torre del Rei Martí, el último soberano del Casal de Barcelona, antes de la hispanización forzada de los Trastamara. El Palau Reial Major fue utilizado por todos los soberanos catalanes desde su creación como sede del reino. Un trozo de historia importante que permanece casi inalterado.

Antiquari es el único local de la plaça, y ahora, con el buen tiempo, monta su terraza en el recinto. Es habitual encontrar gente sentada en las escalinatas mientras charla. También músicos que dan rienda suelta a su música aprovechando la acústica privilegiada de la plaça. Si vas uno de estos viernes por la noche en primavera, tendrás ocasión de deleitarte con bailes regionales de Catalunya.No dejes pasar la oportunidad de disfrutar de este rincon y dejarte transportar a la más temprana edad media. Todo comenzó aquí.

Vista Virtual de la Plaza (necesario Quicktime)

Mirador del Rei Marti
Copyright vista virtual: Generalitat de Catalunya – fotografías: philg@mit.edu

TETERÍA JAZMIN

Thursday, June 2nd, 2005

Otro barrio que me tiene loco es Gràcia. Ayer lo paseamos un rato, pletórico todo con la llegada del calor y los días alargados, con las terrazas, con más tiempo libre. Es un cúmulo infinito de lugares que descubrir, inacabable puesto que cada día crecen las propuestas de nuevos locales, comercios, asociaciones.

Una de las cosas que me pregunté cuando llegue a Barcelona fue, ¿dónde están las teterías? Esto no es Granada, claro, pero algún lugar con un ambiente exótico, que invite a la relajación, a la degustación de los intensos y deliciosos tés árabes, que promuevan las charlas de horas, tenía que existir (como aquella de París, suspiro)…

En el meollo de Gracia está la Tetería Jazmín (Maspons, 11. Metro Fontana Línia 3, Tel. 932 187 184), un local con muchos años a cuestas (más de 15) que es ahora, coincidiendo con todo el resurgir alternativo, con la apertura de mentes, con la diversificación de toda la oferta de ocio, cuando más éxito está cosechando. Se mezclan en el local, tanto a nivel de decoración como de oferta gastronómica, propuestas de todo oriente. La estrella es sin duda el té, que no, no es de jazmín, sino el típico té árabe de hierbabuena (menta) preparado al estilo tunecino. En las paredes del local, construidas al modo árabe con arcos, mosaicos, lámparas y motivos de lugares varios como Egipto, India, Marruecos, ponen su nota para construir lo mejor del local: el ambiente.

Bueno, eso, y los pastelillos árabes, deliciosos y con una variedad meritoria. Incluso se puede llegar a cenar especialidades indias, un cuscus marroquí, yoghourt, hojas de parra rellenas de arroz… Todo aparte de los propios tés, aunque la carta esté un poco excasa en variedad para lo que se acostumbra hoy en día.

Un cine, un teatro, una cena en el barrio de Gràcia, son opciones tras las cuales una velada de charla en el Jazmín se hace imprescindible, siempre que no te apetezca algo más movidito. Los fines de semana, tendrás que esperar, está abarrotado.

Tetería Jazmín

MERCATS

Tuesday, May 31st, 2005

Aproveché este fin de semana para hacer algo que quería desde hace tiempo: visitar el Mercat de la Boqueria. Tantas veces paseando por las Ramblas, por sus inmediaciones, escuchando incluso su murmullo cotidiano, el barullo de gente, ese ambiente tan embriagador en todos los sentidos, pero cada vez, por una razón o por otra, pasando de largo. El sábado aprovechamos, y además la excusa nos sirvió para ampliar la visita a otro gran mercado que acaban de inaugurar después de su rehabilitación: el Mercat de Santa Caterina.

Decidimos comenzar por este último. A pesar de que hablamos de un mercado con más de 100 años de antigüedad, la reforma lo ha dejado como nuevo. Ya al acercarnos desde la Catedral, la nueva cubierta llama la atención. Colores vivos y frutales, como los motivos, adornan un tejado ondulado realizado en madera que resulta tan espectacular por fuera como por dentro. Al parecer, en el proyecto inicial estaba prevista la construcción de una marquesina que permitiese ver y visitar la cubierta desde arriba. No entró en el desarrollo final, y es ahora, tras la inaguración, y coincidiendo con ciertos problemillas de goteras, cuando se están planteando de nuevo su instalación. Merecería la pena, porque el enclave donde está situado el mercado no permite disfrutar por completo de la obra arquitectónica. En el interior se ha conservado el espíritu típico del mercado catalán, aunque se nota que todo está muy nuevo y comenzando. Los precios no están mal, pero la variedad de producto, eso sí, todo muy fresco, es la normal. Curiosa la zona donde han dejado a la vista los restos encontrados del antiguo convento de Santa Caterina, sito en el lugar que ocupa el actual mercado.

A continuación fuimos a la Boqueria. Decir que el reflejo de Pavlov se produjo en mí es poco, no podía dejar de oler, mirar y sentir todo lo que había a mi alrededor. Los orígenes de este mercado se pierden atrás en el tiempo, se habla de aproximadamente el año 1217, aunque sin lugar fijo, estableciéndose en su recinto actual en 1840, después de toda una interminable reestructuración de la zona y del propio mercado en sí, que siempre existió en forma de puestos ambulantes. Es un paso típico y casi obligado para los turistas, así que cuando vas te cruzas con multitud de ellos (todos lo somos un poco). Lo peor, que algunos puestos aprovechan esta cuestión para sacar “tajada”, curiosamente, los más cercanos a la entrada desde las Ramblas.

El mercado es grandísimo, con una oferta inacabable. Los precios, buenísimos, sorprendentes para la calidad y frescura de todo. A destacar la carne, el pescado, los embutidos y las frutas y verduras, los reyes del lugar. Pero hay más, puestos especializados en comida oriental, en productos de sudamérica, comida vegetariana, bolets (setas), frutos secos, aceites, vinos… Inacabable y espectacular, al precio perfecto. No en vano famosos cocineros siguen viniendo a la Boqueria para comprar los productos que servirán esa misma noche.

Los mercados forman parte importante de la cultura popular de Barcelona, y por ende, de Catalunya. No sólo estos dos, muchos más. Se puede decir que uno no le ha tomado el pulso a la ciudad hasta que se ha pasado por uno de ellos para hacer la compra, tal y como hacián nuestras madres, nuestras abuelas… Tu bolsillo lo agradecerá, pero sobre todo, tus sentidos y tu inteligencia.

Mercats de la Boqueria y Santa Caterina

RAMBLA DE CATALUNYA (Más allá de Las Ramblas)

Wednesday, May 11th, 2005

Mi relación con la Rambla de Catalunya es especial. Quizás el hecho de que sea el lugar donde trabajo tenga algo que ver. Pero salvando motivos personales, lo cierto es que tiene encanto. Si lo pensamos bien, tendría que formar parte del conjunto de Las Ramblas, por ubicación y forma, pero ha quedado fuera de este universo, adoptándo unas maneras muchísimo más aburguesadas, probablemente por la influencia del cercano Passeig de Gràcia.

La define su paseo central, como buena rambla, paseable hasta la saciedad incluso en invierno. Ahora, en primavera y verano, queda al refugio de toda su arbolada, status que aprovechan la multitud de restaurantes, granjas y cafeterías de la zona para colocar sus terrazas. Reconozco que a menudo apetece sentarse a tomar algo mientras ves la gente pasar, cada uno con sus vidas en movimiento mientras tú haces una pausa y te detienes.

La rambla respira Eixample, en el urbanismo, en la arquitectura, en los comercios, en la gente… Urbanismo líneal y perfecto. Arquitectura modernista de principios del XX en casi todos los casos. Comercios de todo tipo: Moda de alto y medio nivel (el estratosférico tipo Chanel o Louis Vuitton se lo dejamos al Pg. Gràcia), hornos (pastelerías), colmados (esto me lo reservo para un post entero), perfumerías, decoración, relojerías, papelerías como Konema (esquina con Consell de Cent, 296), librerías o centros comerciales como el Boulevard Rosa (Passeig de Gràcia, 51-53), situado en los bajos de una de las manzanas que da al Pg. Gràcia, y donde te puedes perder entre innumerables tiendas variadas. Reseñable uno de los muchos hoteles que aquí se encuentran: el Onix Rambla, de tres estrellas pero muchísimo mejor que otros de cuatro estrellas cercanos que conozco (el Crystal Palace, por ejemplo). Es un antiguo edificio que conserva su fachada original pero que ha sido dotado en su interior de un aire moderno y minimalista.

Todo el paseo además se aprovecha en fechas señaladas para instalar puestos de venta. La más conocida,Sant Jordi, donde toda la rambla queda inundada de puestos de libros y rosas. También, por ejemplo, ante la proximidad del Domingo de Ramos antes de la Semana Santa, aparecen puestos que ofrecen palmas y ramas de olivo.

Un encanto más de la Rambla de Catalunya es que está directamente enfilada al Tibidabo, que apadrina la rambla en toda su longitud.

Rambla Catalunya

LA CUA CURTA

Monday, May 9th, 2005

El Born está de moda. Muchos reclamarán como suyo aquello de que hace ya bastante tiempo que la intelectualidad inquieta se movía por la zona. Pero es estos últimos años cuando realmente ha explotado, cuando te sumerges en la zona un sábado por la noche y las luces, escaparates, restaurantes, galerías y locales te hipnotizan para no dejar marchar. Diseño y antidiseño disputándose protagonismo, como una gran rueda donde, atraida la atención, todos se rifan el privilegio de tu interés. Es lo atractivo. Me encanta perderme por allí con ella y probar, probar. Creo que repetiré el ya hábito de comentar lugares del Born, enganchado a la zona, aunque quede un poco pedante.

Este fin de semana nos dejamos engatusar por La Cua Curta, (Carrer Carassa s/n, Tel. 93 310 00 15). Es de aquellos restaurantes que realmente no tienen nada de especial, pero tiene todo de especial… Cómo explicarlo, no sirve con rehabilitar un antiguo local, dejarlo con ciertas paredes vistas, decorarlo con máscaras étnicas. Es algo más, es un ambiente, son mil detalles que marcan la diferencia, el menú sostenido por la carátula de un antiguo vinilo, o el aroma a hierbas secas quemadas… Allí ocurre. Su especialidad son las Fondues, con bastantes combinaciones de quesos. Muy buenas, sin exceso de vino y con el equilibrio perfecto entre los diferentes quesos. Reseñable también es la carne a las hierbas, servida en pequeño grill encendido directamente en la mesa. No te puedes perder los postres, todos ellos caseros y muy bien elaborados. El ambiente del lugar, la gente charlando, la magia del Born envolviéndote seguramente convertirán en una delicia la velada. Dos pequeños reproches: el paté es muy suave, y la carta de vinos, ridícula para un lugar así. No olvides reservar antes de ir.

La Cua Curta

CIUTADELLA

Monday, May 2nd, 2005

Es domingo por la tarde, la primavera ya está aquí, la playa seguramente abarrotada, pero apetece también una escapada de la realidad tumbado en el cesped y mecido por el sol… O una pachanguita con pelota… o un rato de risas desparramados por el suelo… ¿donde va todo el mundo? Al Parc de la Ciutadella.

Es el parque principal de Barcelona, con una extensa historia. En su perímetro está también el Zoo, la sede del Parlamento Catalán, el Museo de Zoología, un pequeño estanque… Lo mejor es que en una tarde como la de ayer es literalmente invadido por gente de todo tipo en busca de aire libre. Poco importan las señalizaciones de no pisar el cesped o de llevar al perro con la correa atada. En una pequeña anarquía la gente corre, juega, descansa, habla, baila, canta, interpreta música, se divierte en contacto con una naturaleza urbana a modo de oasis dentro de la ciudad.

Su situación es privilegiada, muy cerca del mar. Pone en contacto el Born, el Eixample y la Vila Olimpica. Si queréis saber más acerca de su historia y su creación, el mejor lugar es curiosamente la rehabilitación que están haciendo, muy muy cerca, del Mercat del Born, cuya historia y restos arqueológicos están íntimamente ligados a la creación y destrucción de la fortificación que existía en la Ciutadella (de ahí su nombre).

Domingo en el Parc de la Ciutadella