Archive for the ‘Secretos’ Category

Cal Moixó (Andorra)

Wednesday, July 11th, 2007

Este fin de semana estuvimos en Andorra junto a una pareja gran amiga nuestra (gracias a los dos por todo). Hacía unos seis años que no pasaba por el principado, bastante más siendo verano, y la verdad es que ha cambiado un poquito, aunque sigue conservando ese trinomio de “compras (cada vez más oferta de lujo), montaña y esquí”.

El sábado nuestros amigos nos llevaron a un restaurante que habían descubierto el año pasado en Ansalonga, un pueblo cerca de Ordino (zona norte, en dirección a las Pistes Arcalis), bajo la promesa de un binomio entre comida casera y de autor en un lugar con encanto. Su nombre: Cal Moixó.

El lugar donde se encuentra es una maravilla. Al ya de por sí atractivo entorno de los pirineos, se suma la situación privilegiada en pleno valle junto a uno de los rápidos arroyos andorranos en las lides de un pequeño pueblo de pocas casas: Ansalonga.

Al entrar en Cal Moixó experimentas un choque que te sumerge en tranquilidad, en un ambiente familiar, íntimo, cuidado y bien decorado que auna elementos de montaña, rústicos y coloniales. Mención especial merece la intrusión de la roca y la propia montaña dentro del salón, que transmite una sensación muy acogedora.

No existe carta, y es la maitre quien nos da a elegir entre los platos del día. La atención es exquisita en todo momento, cercana pero sin llegar a ser agobiante. Comprobamos que se ha abandonado la línea de autor para centrar la oferta en cuina casolana (cocina casera). Buena elección, sobre todo tras probarla. Porque los platos son caseros para bien, se notan cocinados con mimo y artes caseras, con muy buen género y cierta originalidad. Nuestra elección se movió entre pimientos rellenos de bacalao gratinados con queso manchego, carpaccio de buey o un impresionante y abundante arroz de montaña ante el que sucumbimos los cuatro. En los postres más de lo mismo: mousse de chocolate o un flan casero hecho con 67 huevos. La carta de vinos es un poco limitada, pero cubre todos los frentes y precios (un detalle que dispusieran de un par de Vega Sicilia a un precio aceptable). Y para terminar licores variados con cierta originalidad.
Hacía mucho tiempo que no me sentía tan bien en un restaurante. El broche lo pone el precio. El menú cuesta 15 euros. Sí, créetelo. Nosotros nos fuimos a 35 euros por persona, porque tenemos que sumar el aperitivo anterior, el vino, aguas selectas, los licores, los cafés, etc. Y ya se sabe que todo eso suma. Pero incluso así nos pareció muy bien. Para probar y repetir, sin duda.

Cal Moixó (Ansalonga) – AD 300 Ordino (Principat d’Andorra)
Tel: +376 849068

Iglesia en Ordino
Iglesia en Ordino, por Matthew Ross.

Cala Montgó y Sant Martí d’Empuries (L’escala)

Tuesday, June 12th, 2007

Este fin de semana hemos vuelto a ese paraiso en pleno Empordà que es L’escala. Un entorno maravilloso, rico, natural y cultural, no demasiado masificado, de aguas cristalinas y playas que enamoran, de ruinas griegas, romanas y medievales al alcance de la mano, de pasados empáticos con Dalí y Lorca.

Allí, como siempre, fué ella quien me descubrió dos lugares: Sant Martí d’Empuries, una pequeñísima villa junto al mar que puede incluso llegar a pasar inadvertida (increible, pero así es), cuna del Capitán Trueno (Victor Mora). Está formada sólo por tres o cuatro calles peatonales que conservan el trazado medieval sin alteraciones, casas restauradas con más de 400 años de antigüedad, y una iglesia fortificada a espaldas del mar. Nada más. Con las playas a sus pies, y las ruinas de Empuriès a su vera. Es tranquilidad personificada para perderse del mundo.

El otro lugar que disfrutamos fue Cala Montgó, justo en dirección opuesta a Sant Martí. Una cala inmensa, preciosa, con arena finísima (díficil en la Costa Brava), y en gran parte sin construir. Esto último sorprende por el entorno, pero es una suerte ver el perfil de la costa sin una casa que ensucie el paisaje. Invita a adentrarte buscando calas perdidas, algo que haremos pues nos han confirmado que existen y son accesibles.

El acceso a Cala Montgó se hace por la parte construida, extensión de Riells y L’escala, y desarrollada alrededor de un gran camping recomendable por instalaciones y ubicación. Es una urbanización al uso, lleno de torres copadas de franceses, belgas, holandeses y alemanes que descubrieron este rincón paradisiaco hace unos 25 años. Y eso, más que para mal, es inevitable. Conserva sin embargo ese aura de lugar de vacaciones tranquilo que recuerdo de cuando era pequeño. Nada de entornos habituales en el Levante como Benidorm, Cullera, Gandía, o más cercanos, como Salou (lo siento, me impactó). Por suerte aquí no hay grandes hoteles, ni construcciones mastodónticas. Sólo casas, chalets y alguna hilera de apartamentos de poca altura.

La Cala es también un gran fondeadero, por lo que en verano está llena de embarcaciones que aprovechan el entorno para disfrutar. Un entorno que, como en toda la Costa Brava, y sobre todo en esta zona (siendo su máximo exponente las Islas Medas), es extremadamente rico en vida marina y por lo tanto ideal para la práctica del snorkel y el submarinismo.

Un pequeño paraiso que me ha impactado y al que seguro volveremos a menudo este verano.

Cala Montgó:
Cala Montgo

Album con Sant Martí d’Empuries:
Turistetes

Y con Cala Montgó:
El color tropical del mar en Cala Mongó

LA ESQUINICA

Monday, May 14th, 2007

Cada ciudad tiene su caracter en esto tan mediterraneo del ocio social vía lo gastronómico. Tenga el nombre que tenga (tapeo, pintxos, meze, merende, picapica), disfrutar de la compañía de gente cercana mientras se comen pequeñas y variadas raciones de comida a deshoras es un común de nuestra cultura. Aunque, eso sí, hay diferencias. No se tapea igual en Granada, que en La Latina (Madrid), en León o en San Sebastián.

Barcelona ha sido de las últimas en apuntarse al boom del tapeo. Sobretodo bajo la sombra del modelo vasco, influenciado también por la apertura de locales franquiciados de ese tipo: Sagardi, Lizarrán, etc., muchos de ellos de capital catalán. Día a día ganan adeptos y modifican en conjunto unas normas que en esta ciudad hasta hace bien poco no incluían la tapa en el servicio habitual. Sólo hay que visitar el Ciutat Comtal en Rambla Catalunya para darse cuenta de ello: local con solera e historia en pleno centro adaptado al tapeo y los nuevos tiempos, es decir: lleno de guiris .

Aragón también es “potencia” en esto de las “tapicas”, y La Esquinica es reflejo ejemplar de ello. Fué Ella quién me descubrió este rincon aragonés en Barcelona. Al principio sorprende ver un local lleno a todas horas, con un contador numérico típico de mercado en la puerta, y uno de los camareros repartiendo “números” para entrar. No nos engañemos. Para comer en La Esquinica, siempre, hay que esperar, porque además no hacen reservas.

Pero la espera merece la pena. Porque desde el ambiente típico de “tasca”, hasta la variedad y calidad de las raciones bien merecen el esfuerzo: calamares, chorizo, morcilla, chopitos, o como ellos dicen, “pescadico fritico del ebro”, “champiñoncicos de París” (muy buenos), patatas bravas, pimientos de padrón, navajas o tigres (especialidad con mejillones, ¡qué buenos!)…

Su nombre proviene de su antiguo emplazamiento, en el Turó de la Peira. Fué allí, lejos de todas las zonas turísticas, donde se ganó la fama de mejor bar de tapas de Barcelona. Sin embargo, en el 96 toda la zona fue practicamente derruida, a causa de la aluminosis (mal que afecta a las estructuras de los edificios), y La esquinica se movió a su actual dirección: Passeig Fabra i Puig, 296, en Nou Barris, cerca de Virrey Amat. Sigue sin ser zona turística, pero da igual, su éxito es tremendo. No quiero ni pensar si lo fuera.

El local es grande, pero lo notarás cargado por su constante saturación, aunque el servicio es rápido. Eso sí, mejor tener en mente lo que quieres pedir. Si no es así, los camareros recitarán amablemente toda la carta con el sufijo “ico, ica” y te entrarán tales dudas que querrás pedir todo. Tres imprescindibles: las bravas, los tigres y los pimientos de padrón.

Aprovecha y riégalo todo con vino de la casa. Es maño y estás en una tasca, ¿necesitas algo más?

Bar La Esquinica
© Fotografía: La Esquinica

VUELTA

Wednesday, May 9th, 2007

Después de un largo periodo de inactividad blogeril, he decidido continuar con VivirBarcelona. No había querido cerrarlo durante este tiempo porque entendía que los contenidos eran de utilidad atemporal. Pero también porque algo dentro de mí se negaba a admitir la evidencia de que materialmente era imposible buscar tiempo para escribir. Curiosamente, ahora es cuando menos tiempo tengo para ello. Pero por eso mismo lo retomo, y me obligo a escribir. Una contradicción y muchos porqués. Porque ahora necesito de la ilusión de descubrir para contar. Porque necesito que mi mente viaje en pos de mi propio equilibrio. Porque necesito estar allí en donde realmente no puedo estar, precisamente para hacerlo bien donde estoy… Suena críptico y arbitrario, pero la mayoría de las veces las decisiones personales lo son, ¿no?

Dos apuntes. El primero, que he eliminado todo contenido de opinión política y personal del blog. No tenía mucho sentido puesto que este blog no trata este tema, aunque estos post hayan sido siempre los más leidos y comentados. Fue una debilidad personal, pero no volverán.

El segundo es que me he mudado a un pueblo del Vallés, así que verás más post no tan centrados en Barcelona, sino en Catalunya en general.

Espero contar con tu lectura y participación de nuevo por que, aunque suene a peloteo, sin tí leyendo esto no vale nada.

Por cierto, ¿conoces BarcelonaSkyline? Sé que puede parecer publicidad, pero créeme, no lo es, no conozco ni a los responsables ni me llevo comisión por nada. Simplemente me resultó curioso cuando lo descubrí. Es un sitio web donde se cuelgan imágenes diarias del skyline de Barcelona tomadas desde un lugar privilegiado. Luego, si quieres, puedes comprarles una copia en gran formato de la foto que tú elijas. Ya he visto las imágenes en diversos locales y tiendas de la ciudad, entendible porque son bastante buenas.

skyline barcelona 1skyline barcelona 2barcelona skyline 3

HE CHENG

Tuesday, February 28th, 2006

El domingo no nos apetecía comer en casa. Le puede pasar a cualquiera. Era cuestión más de vagancia que otra cosa. Y eso se hace extensible a todo. Por eso decidimos lo más rápido y cercano: chino. ¿A cual? Hay tres cerca. Uno ya la conocíamos. Otro siempre está bastante lleno, y el último, casi escondido. Las razones por las que decidimos ir a este último escapan de más lógica que la del “a este mismo”.
Cuando llegamos, primera sorpresa. Hay dos puertas. Una de ellas, donde aparece el cartel en escritura románica, “HE CHENG”, parece cerrada hace mucho tiempo o está de reformas. La otra, justamente al lado, sólo aparece con el nombre en chino (y los kanji chinos no son mi fuerte). Así que suponiendo que se trate del mismo restaurante, llamémoslo He cheng. Al traspasar el umbral, otra sopresa, vemos que la decoración no es china, ni oriental, es espartana, casi mínima. Es en ese momento cuando piensas, “uy, dónde nos hemos metido, o esto es todo un descubrimiento, o es el chino más raro que he visto en toda mi vida”. Miramos alrededor, y primera pista: dos mesas están ocupadas por grupos orientales y comen de menu… Mmmm, esto pinta bien.
Nos sentamos, y cuando nos traen la carta, se va confirmando todo. Nada de los típicos platos de “chino” tipo arroz tres delicias o pollo con almendras. No, al contrario, platos típicos de la gastronomía china sin el tamiz de “adaptación” occidental que prevalecen en la mayoría.
Probamos con una sopa de tallarines y ternera (precio: 3′75 euros). Lo que te imaginas es lo típico de chino a la occidental: pequeño bol con unos cuantos fideos y sopa. Pero no. A la mesa nos acercan una sopera llena de tallarines (¡caseros, es espectacular!) y trozos de carne, y dos bols para que nos sirvamos nosotros mismos. Sin exagerar, cada uno llenamos tres boles de sopa. Estaba exquisita. Luego, caldero de patatas chinas, costillas a la pimienta, unos tallarines, de nuevo caseros, que nada tenían que ver con los habituales, con la verdura más cocida, con varios tipos de setas diferentes. Todo muy muy bueno y con un precio más que aceptable.
Mientras estábamos allí, vino más gente oriental a comer, todos ellos pidiendo de carta. Así que, por suerte, la comida del domingo fue de la opción “todo un descubrimiento”, un descubrimiento, por supuesto, para compartir: Carrer dels Enamorats, 139.
Nos haremos habituales, seguro.

He Cheng
© QDQ.com

BOUDOIR

Thursday, December 1st, 2005

La revolución ha llegado al sexo liderada por el sector femenino, ¡viva!. Leía hace poco en El periódico que la liberación paulatina de la mujer en la sociedad ha modificado la actitud y las reglas sociales respecto al sexo. Ellas ya no son parte pasiva (nunca debieron serlo), se han desprendido del peso de los tópicos, de la discriminación de género. Saben lo que quieren, como lo quieren y cuando lo quieren.
El artículo en cuestión se extendía acerca de los usos de accesorios y juguetes en la relación, de cómo había cambiado la actitud de las mujeres a ese respecto, y de cómo debía cambiar la de los hombres (cierto). Me llamó la atención un comentario de algo que había apreciado ya por las calles de Barcelona: la aparición de un nuevo concepto de sexshop adaptado a esta vertiente femenina del sexo. Comercios más luminosos, abiertos a la calle y no escondidos, cordiales, coloristas, sanos y naturales, mmm, complices. Creo que este tipo de tiendas no tendrían que tener limitaciones de género, pero sobre todo, me dió envidia, porque son tiendas mil veces más chulas, divertidas y útiles que el equivalente en masculino.
Todo esto para hablar de Boudoir, a pesar de que en aspecto no es para nada una tienda de la nueva hornada (ya comentaré otras que sí lo son). Sí lo es en concepto: lencería, diseño, sugerencias, aceites, perfumes, juegos y juguetes, ideas… Todo lo necesario para llevar una Erotic Lifestyle. Situada en la plaça Vila de Madrid, llama la atención sobre todo por su diseño, que merece el apelativo de ESPECTACULAR. Ella me dijo que era igual que las típicas tiendas del Soho londinense, con una decoración barroca, de tonos calidos y espectaculares lamparas de cristal… Seguro que tiene razón, como siempre.
Respecto al precio, por decirlo suavemente, seguro que pica, ¿pero quien puede poner precio a un momento complice con tu pareja? Reconozco que la clientela suele pensar en una celebración especial, pero mejor si es porque sí, ¿verdad?

PD: Aumentará la afluencia a este post por el uso de las palabras sexo, lencería, etc.? ^_- Ah, gracias Cristina por la aclaración…

Bondoir

NIT DE SANT JOAN (23 JUNY)

Wednesday, June 22nd, 2005

Para los que no hemos nacido en el Mediterráneo, la celebración de la fiesta de la noche de Sant Joan nos es algo totalmente desconocido. Desde lejos llegaban reminiscencias por las noticias de que en todo el litoral se había celebrado esa noche, pero poco más. Sin embargo es increible comprobar lo arraigado de la celebración y la importancia que se le dá aquí.

Es algo nuevo para mí, la gente actua como si lo que viniese fuese la nochebuena, de hecho las dos marcan el cambio de solsticio, las noches más largas y cortas del año, y ambas tienen un componente mágico y religioso muy importante. Así que también se sale antes del trabajo, se organizan grandes cenas familiares o de amigos donde se reune todo el mundo, y se celebran muchísimas tradiciones y rituales ligadas a esta noche.

Todo es simbolismo en esta fiesta que anuncia la llegada del verano. El principal es probablemente el fuegocomo poder purificador. Por todos los barrios de la ciudad y por las playas se encienden hogueras, eco de una tradición ancestral de miles de años. La mayoría son alimentadas con muebles viejos para alejar la mala suerte. Existe otra tradición que dice que si saltas 7 veces una hogera junto a tu pareja cogidos de la mano, seréis felices toda la vida. Quizás la tradición más curiosa es la de Flama del Canigó, surgida en los años 50 en plena represión franquista, que es la llama que tiene que iniciar las hogeras y que recorre toda Catalunya para hermanar los Paisos Catalans. Ligada al fuego está la tradición de los petardos y fuegos artificiales. Sobre todo los niños y más jóvenes aprovechan esta época para hacer explotar cientos de ellos, y es habitual ver a la gente lanzando sus propios cohetes al cielo.

En contraposición está el agua. Se dice que en esta noche adquiere propiedades, de ahí la costumbre de bañarse, habitualmente en el mar, o mojarse con el rocio del amanecer. Sant Joan es noche de leyendas, de dichos y canciones que heredan la sabiduría popular de cientos de años y que mantienen viva la memoria histórica, de magia que hace que las hierbas como el romero o la propia hierba de San Juan adquieran grandes propiedades, de fiesta y verbena donde estalla el amor en cada rincón.

No podía faltar el reflejo gastrónomico, centrado sobre todo en la Coca, dulce o salada, de llardons (chicharrones, la preferida de casi todo el mundo), de frutas, piñones, nata… Todas las pastelerías de la ciudad están plenas de ellas hoy mismo.

Una noche emocionante y mágica llena de rituales que estoy deseoso de experimentar por primera vez, y es que per Sant Joan, tot es fa gran

Hoguera de Sant Joan
Copyright enlamadalena.net

MERCAT DEL BORN

Monday, June 20th, 2005

En el Born siempre me había llamado mucho la atención su Mercado, en una pseudo-relación de atracción un tanto esquiva. Estuve a punto, aunque nunca pude, de disfrutarlo como lugar de celebración del Salón del Cómic, pero el año que fui por primera vez se trasladó a la cercana Estació de França. A pesar de ello, en su proximidad cada vez que iba a Barcelona, su imponente alzado me reclamaba una atención, he de confesar que un poco dispersa, pero que logró imprimir su presencia en mi subsconciente.

Por eso la noticia en el 2002 de que se habían encontrado importantes ruinas en su subsuelo me llenó de interés. En la zona que ocupa actualmente el Mercat del Born se asentaba en la edad media La Ribera, la zona oriental de la ciudad de Barcelona. En la Guerra de Secesión de los Carlistas contra los Borbones, Barcelona cae finalmente el 11 de Septiembre de 1714. La zona se derriba por completo, más de 1000 edificios, el 17 % de la ciudad, para construir La Ciutadella. Posteriormente, esta fortificación se vuelve a derribar para dedicar la zona a parques y paseos, fundándose en una reorganización posterior el Mercat del Born, en 1878, logrando éste un status superior incluso al de la Boquería y alzándose como mercado central de la ciudad. Hasta los años 70, en el que se queda pequeño, y tras una leve restauración, se dedica en los 80 como lugar de exposiciones.

Durante casi todo los 90 permanece cerrado, en espera de la decisión sobre su futuro uso. Se baraja su utilización por la Universitat Pompeu Fabra, o incluso como tienda FNAC. Finalmente se decide fundar en él la Biblioteca Provincial a finales de los 90. La sorpresa viene cuando se descubren importantes hallazgos arqueológicos en el subsuelo al preparar la construcción: los de la ciudad destruida en 1714, increiblemente bien conservados. Se abre entonces un acalorado debate social y político sobre la construcción de la biblioteca y el destino del hallazgo.

Todo ello ha terminado felizmente este Mayo, cuando se ha anunciado la creación de la Ciutat del Born, o lo que es lo mísmo, el único edificio que alberga una ciudad. En la remodelación irán unidas tres vertientes temporales: la de la edad media, en un complejo destinado a la exposición, recorrido y explicación de las ruinas. La de finales del XIX, en la propia cubierta original del mercado. Y la actual, en un edificio contiguo con los dotamientos que será sede de actos y exposiciones. La Biblioteca Provincial irá finalmente sobre un edificio a construir junto a la Estació de França.

Lo mejor es que desde el año pasado se pueden visitar, a través de una pasarela, los restos encontrados. Es espectacular, como viajar en el tiempo. Puedes admirar la antigua disposición de las calles, el interior de los edificios, los hornos, en cierta manera te sumerges en el modo de vida de los ciudadanos de la época. Sobrecoge a su vez por su extensión y por el lugar que lo alberga.

Esta pasarela visitable estará abierta hasta Septiembre, momento que el Mercat se cerrará para la construcción de la Ciutat. Y aunque probablemente después, en 2007, la visita sea más cómoda, no tendrá seguro el caracter cercano y directo de la actualidad. Buen momento para visitar.

Interior del Mercat del Born
Fotografía Copyright UPC.

LAS GALIS

Thursday, June 16th, 2005

Una gran ciudad tiene miles de ventajas. Barcelona, más todavía. Pero es cierto que el ritmo úrbano es muchas veces más acelerado de lo aconsejable, a veces corremos sin saber realmente por qué, y en ocasiones, es imprescindible escapar y relajarse, volver a encontrar nuestro ritmo. Sí, justo lo que estás pensando: puente o escapada de fin de semana.

La situación geográfica de Barcelona es ideal como punto de partida para escapar a lugares no sólo espectaculares sino además cercanos. Uno de ellos es Begur, en la provincia de Girona, en plena Costa Brava: uno de los lugares más bonitos que conozco. Mucha gente me había hablado de toda la zona, incluso del pueblo, como un lugar maravilloso, así que tenía ciertas “ganas” de experimentarlo. Cuando un amigo me comentó sobre una casa rural en Begur en la que había estado hace poco, hablando maravillas de ella, no tuve que buscar más excusas.

La casa se llama “Las Galis”, es una antigua casa de pueblo genialmente rehabilitada, con tres plantas, jardín y piscina, en pleno centro urbano de Begur. Susana es su propietaria, un encanto de mujer. No sólo ha tenido un gusto exquisito a la hora de decorarla, mereciendo el comentario en importantes revistas de decoración, sino que agasaja con mil detalles a cada uno de sus huespedes, con una cercanía y simpatía que te hacen olvidar que estás en un hotel.

Dormir & Esmorzar es la recompensa. Porque todo el ambiente está pensado para que la noche sea de aquellas que despiertas con mil energías. Si encima, cuando levantas, te está esperando un desayuno espectacular con mil viandas en el precioso comedor, te queda la impronta de que a Las Galis tienes que volver, sí o sí. Sobre las habitaciones, decir que una de ellas tiene jacuzzi junto a la cama. Y que la otra es doble, por si vas con niños. Todas, de nuevo, genialmente decoradas, con personalidad propia cada una de ellas, sin perder el aura de casa rural antigua.

El precio además está en consonancia, aunque varía por temporadas y tipo de habitación. Lo mejor es que os pongáis en contacto con Susana Galimany directamente: Tel. 972 62 33 68.

Las Galis, Begur, Costa Brava: todo a tu alrededor conforma la sensación de que vives algo especial, y por poco que sea el tiempo que pasas allí, te da pena dejar. Síntoma inequívoco de que habremos logrado nuestro objetivo: desconectar.

ACTUALIZADO Julio 2006: Desgraciadamente, Las Galis cerró, y su encantadora dueña se dedica en la actualidad a la decoración.

Las Galis

MERCATS

Tuesday, May 31st, 2005

Aproveché este fin de semana para hacer algo que quería desde hace tiempo: visitar el Mercat de la Boqueria. Tantas veces paseando por las Ramblas, por sus inmediaciones, escuchando incluso su murmullo cotidiano, el barullo de gente, ese ambiente tan embriagador en todos los sentidos, pero cada vez, por una razón o por otra, pasando de largo. El sábado aprovechamos, y además la excusa nos sirvió para ampliar la visita a otro gran mercado que acaban de inaugurar después de su rehabilitación: el Mercat de Santa Caterina.

Decidimos comenzar por este último. A pesar de que hablamos de un mercado con más de 100 años de antigüedad, la reforma lo ha dejado como nuevo. Ya al acercarnos desde la Catedral, la nueva cubierta llama la atención. Colores vivos y frutales, como los motivos, adornan un tejado ondulado realizado en madera que resulta tan espectacular por fuera como por dentro. Al parecer, en el proyecto inicial estaba prevista la construcción de una marquesina que permitiese ver y visitar la cubierta desde arriba. No entró en el desarrollo final, y es ahora, tras la inaguración, y coincidiendo con ciertos problemillas de goteras, cuando se están planteando de nuevo su instalación. Merecería la pena, porque el enclave donde está situado el mercado no permite disfrutar por completo de la obra arquitectónica. En el interior se ha conservado el espíritu típico del mercado catalán, aunque se nota que todo está muy nuevo y comenzando. Los precios no están mal, pero la variedad de producto, eso sí, todo muy fresco, es la normal. Curiosa la zona donde han dejado a la vista los restos encontrados del antiguo convento de Santa Caterina, sito en el lugar que ocupa el actual mercado.

A continuación fuimos a la Boqueria. Decir que el reflejo de Pavlov se produjo en mí es poco, no podía dejar de oler, mirar y sentir todo lo que había a mi alrededor. Los orígenes de este mercado se pierden atrás en el tiempo, se habla de aproximadamente el año 1217, aunque sin lugar fijo, estableciéndose en su recinto actual en 1840, después de toda una interminable reestructuración de la zona y del propio mercado en sí, que siempre existió en forma de puestos ambulantes. Es un paso típico y casi obligado para los turistas, así que cuando vas te cruzas con multitud de ellos (todos lo somos un poco). Lo peor, que algunos puestos aprovechan esta cuestión para sacar “tajada”, curiosamente, los más cercanos a la entrada desde las Ramblas.

El mercado es grandísimo, con una oferta inacabable. Los precios, buenísimos, sorprendentes para la calidad y frescura de todo. A destacar la carne, el pescado, los embutidos y las frutas y verduras, los reyes del lugar. Pero hay más, puestos especializados en comida oriental, en productos de sudamérica, comida vegetariana, bolets (setas), frutos secos, aceites, vinos… Inacabable y espectacular, al precio perfecto. No en vano famosos cocineros siguen viniendo a la Boqueria para comprar los productos que servirán esa misma noche.

Los mercados forman parte importante de la cultura popular de Barcelona, y por ende, de Catalunya. No sólo estos dos, muchos más. Se puede decir que uno no le ha tomado el pulso a la ciudad hasta que se ha pasado por uno de ellos para hacer la compra, tal y como hacián nuestras madres, nuestras abuelas… Tu bolsillo lo agradecerá, pero sobre todo, tus sentidos y tu inteligencia.

Mercats de la Boqueria y Santa Caterina