MAR I CEL

Uno de los regalos más bonitos que me han hecho nunca ha sido la posibilidad de ver y compartir Mar i Cel, en el Teatre Victòria . Hablar de este musical en Barcelona suele despertar entre la gente sentimientos positivos siempre, sonrisas, incluso cierta añoranza. Casi todo el mundo lo conoce. No obstante más de 1 millón de personas han visto la obra. Pero no creas que siempre ha estado ahí. Que va.

Se estrenó en 1988, con un éxito sin precedentes, en el cual se alcanzó el lleno completo durante más de 150 representaciones. Por aquel entonces el boca a boca en Barna hablaba de un musical en català lleno de aventuras, amor, emoción, y que incluso te hacía pensar. Eso sin contar una puesta en escena sorprendente, una música soberbia (sobre todo teniendo en cuenta que estaba compuesta por un debutante) y unos actores espléndidos con unas voces arrebatadoras. Quedó en la memoria de todos los barceloneses, revivida en ocasiones a través de la emisión por TV de la obra.

Mar i Cel es una adaptación libre de la obra de Àngel Guimerà , uno de los autores catalanes (aunque no nació en Catalunya) más reconocidos. Es, en palabras textuales de Dagoll Dagom, la compañía que hace el montaje, “un relato sobre el amor trágico de Blanca, una chica cristiana, y Saïd, un corsario morisco, en un velero perdido en medio del Mediterráneo. Es un espectáculo de lucha entre dos mundos, dos culturas irreconciliables, y es también una bella historia de amor que la intransigencia vuelve trágica; es una historia de incomprensión situada en el Siglo XVII que por desgracia tiene enormes paralelismos con el mundo en el que vivimos”. Recojo esta definición porque es bastante buena sin desvelarnos la historia para nada. Resulta increible comprobar como Guimerà, a comienzos del siglo pasado, ya expone una situación que tiene total vigencia en la actualidad, lo que le encumbra al estatus de clásico.

Lo mejor de todo es que la obra, hace poco, ha sido reestrenada, 16 años después. La música, de Albert Guinovart, ha sido completamente recompuesta por él mismo, dándole un tono más sinfónico. Algunos actores de la obra original, como Carlos Gramaje en el papel de Saïd, son los mismos que entonces. Otros, nuevos, dan la talla, como Elena Gadel, que se desvincula un poco de sus orígenes como “triunfita” bordando el papel de Blanca. Incluso el barco que se utilizó por aquel entonces es el mismo. Sólo un dato, desde su estreno en Octubre pasado, todas las representaciones se han llenado al 99% de su capacidad. Sólamente en Abril más de 100.000 personas han visto este musical. Merece la pena, sin duda, los actores en movimiento, la puesta en escena del barco sobre el escenario, las voces, la orquesta, todo, todo, hace de Mar i Cel un momento irrepetible. Por suerte se ha confirmado su prolongación en cartel hasta el 24 de Julio.

Después, está casi confirmado que la obra hará algunos bolos por Valencia. No se sabe si Madrid caerá, probablemente no. Es una pena que fuera de Catalunya no sea conocida. Alguien puede pensar que el hecho de que sea un producto 100% de Catalunya haya influido en ello, pero ahí están el Tricicle o La Fura, por lo tanto tiendo a pensar que ha sido quizás un poco falta de márketing, un empujoncito. Después, el boca a boca hará el resto.

Si estas en Barcelona, no te la puedes perder. Y si no, es la excusa perfecta para venir. Date prisa, porque las entradas se deben comprar con mucha antelación.

Piratas
Fotografía coypright teatral.net

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